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El jardín del Capricho, ¡¡mucho más que un Capricho!



Los usos de los parques urbanos son innumerables y han ido cambiando a lo largo de la historia, han pasado de ser meros escenarios de meditación y de prácticas religiosas, a espacios para la expresión filosófica o la contemplación, hasta llegar al concepto de parque urbano que tenemos hoy. En la actualidad un parque, aparte de tener funciones ornamentales, es un lugar de ocio y de reunión. Por ellos podemos pasear, sentarnos tranquilamente a disfrutar de la naturaleza, podemos leer, practicar deporte al aire libre etc. Pero los parques además aportan un valor cultural, histórico y artístico que muchas veces pasamos por alto. Muchos de los parques de nuestras ciudades son un elemento vivo de su pasado histórico y a partir de ellos podemos conocer un poco más de la ciudad donde vivimos. Y este es lo propósito del siguiente post, recorrer un poco el valor histórico-cultural de Madrid a partir de uno de sus parques más emblemáticos, el Parque El Capricho situado en el barrio Alameda de Osuna, en el distrito de Bajaras. Este parque data del siglo XVIII y tiene una extensión de 14 hectáreas. 

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El Parque El Capricho fue fundado por la Duquesa de Osuna, Doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, un nombre fácil de recordar, corto y sencillo. Esta mujer era una de las nobles más importantes de la época y mecenas de numerosos artistas. La Duquesa quería crear un espacio destinado al ocio y al descanso y de ahí surgió la idea de este parque. El Capricho tardó en construirse 52 años ni más ni menos, de 1787 a 1839 pero la Duquesa tuvo la mala suerte de morir en 1834 y no poder ver terminado su precioso Capricho. Este parque cuenta con referencias inglesas (el jardín paisajista inglés), francesas (el parterre1 o jardín francés) e italianas (el giardino italiano) de la época ya que en su diseño participaron arquitectos de esas nacionalidades, por ejemplo el mismísimo Jean Baptiste Mulot fue uno de ellos, que era considerado uno de los mejores arquitectos franceses de la época. Desde luego la Duquesa no reparó en gastos con su Capricho.


Durante la invasión francesa el general francés Agustín Belliard tomó este parque como campamento de sus tropas y la Duquesa perdió el parque que volvió a recuperar cuando logramos echar a los franceses. Imaginaros como estaba El Capricho después del paso de las tropas francesas, hecho una pena, pero la Duquesa no cesó en su empeño e inició las tareas de restauración. Cuando murió Doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel el parque pasó a su nieto Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y tras la muerte de este en 1844 pasa a su hermano, Don Mariano Téllez-Girón, que fallece en 1882 y sin herederos, casi mejor porque se fundió toda la herencia de la familia y murió totalmente arruinado. A su muerte el parque tuvo que ser subastado para liquidar sus deudas. Posteriormente pasó a la familia Baüer, propietarios de la banca Baüer que quebró en 1946 y a continuación a la Inmobiliaria "Alameda de Osuna" que planea diferentes proyectos hoteleros que nuca llevó a cabo. Después el parque se abandona aunque ya desde el último Duque de Osuna el El Capricho no había vuelto a ser lo que era y se encontraba en un estado bastante decadente.

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En 1933 fue declarado Jardín Artístico. Tres años más tarde comienza la Guerra Civil Española (1936-1939) y se sitúa en este parque el Cuartel General de la Defensa de Madrid, sirviendo de cobijo al Estado Mayor del ejército dirigido por el General Miaja. En la actualidad todavía se pueden visitar los refugios subterráneos que se construyeron .Que afán han tenido los militares de todas las épocas de situar sus tropas en este parque.  Después de la Guerra Civil el parque fue olvidado. A causa de este abandono, del vandalismo y de las plagas, el parque sufrió graves daños, hasta que en 1974 el Ayuntamiento de Madrid lo compra y se reinician las tareas de restauración. Después de la guerra civil y los años en los que estuvo abandonado, el estado del parque tenía que ser mucho peor que cuando pasaron los franceses. Si la duquesa de Osuna llega a verlo en ese momento, el ataque al corazón lo tenía asegurado. Pero la historia por fin hizo justicia con este parque al declararlo en 1980 "Bien de Interés Cultural" y en  2001 obtuvo el diploma "Europa Nostra".

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Pero dejemos la historia y pasemos a los misterios, todo parque que se precie tiene que tener algún fantasma y El Capricho no iba a ser menos, de hecho no tiene uno sino dos que aparecen al anochecer. Uno es el alma de Don Mariano Tellez Girón, ¿os acordáis de él? el que se gastó toda la herencia familiar, parque incluido. Se dice que desde su muerte vaga su alma por el parque lamentándose de lo que hizo. El otro fantasma es el alma de un mendigo que se acerco un día al parque a pedir ayuda a los Duques, estos le permitieron quedarse en una ermita que había dentro del parque a condición de convertirse en un ermitaño y así lo hizo, el mendigo ahora ermitaño dedico su vida a rezar por los duques. Cuando murió le enterraron a los pies de la ermita y su alma sigue vagando por el parque.

 A parte de misterios este parque tampoco está exento de curiosidades, por ejemplo El Capricho es el único jardín del romanticismo que se conserva en la actualidad  en Madrid. Además cuenta con el primer puente que se construyó de hierro en toda España (1830). Hasta la compañía Iberia está presente en este parque al destrozar El Laberinto, junto al Jardín Bajo, debido a un aterrizaje forzoso de uno de sus aviones en los años 40.

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Y algo que me llamó mucho la atención ¿sabéis que este parque fue utilizado para rodar escenas de Doctor Zhivago? todos pensando que estaban en Moscú y les teníamos al lado del aeropuerto de Barajas, lo que hace el cine. Y estas son solo algunas de las numerosas curiosidades que tiene este parque.

Para muchos El Capricho es uno de los parques más bellos de la ciudad aunque es un gran desconocido para la mayoría. No dejemos que vuelva a caer en el olvido este Capricho de la Duquesa, exploremos sus secretos, descubramos su pasado y disfrutemos de su presente.
La afluencia de público está limitada a unas 1000 personas por día, no permitiéndose la entrada de alimentos, bebidas, animales o bicicletas.

1 comentario:

  1. Interesante la historia del Parque, es un deleite para los ojos cuando se visita. ¿Se ha colado una foto de los Jardines de Sabatini?.

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